La preparación comienza antes de la emergencia: UAS llama a fortalecer la estrategia de Una Sola Salud frente al gusano barrenador
La directora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UAS, Dra. Soila Maribel Gaxiola Camacho, destacó que Sinaloa mantiene una vigilancia permanente y que la coordinación entre instituciones será decisiva para contener la plaga.
Culiacán, Sinaloa.– Frente al regreso del gusano barrenador a México, la preparación no puede improvisarse. Debe construirse con ciencia, coordinación y una visión integral que reconozca que la salud humana, la salud animal y el medio ambiente forman parte de un mismo sistema. Ese fue el mensaje central de la Dra. Soila Maribel Gaxiola Camacho, directora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), durante la primera sesión académica de la Mesa Directiva 2026-2028 de la Sociedad Sinaloense de Salud Pública, A.C. “Dr. Jesús Kumate Rodríguez”.
La académica calificó como fundamental la conferencia impartida por el Dr. Carlos Víctor Hernández Ramírez y anunció que este mismo tema será llevado a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, donde participarán responsables de hospitales y clínicas veterinarias, propietarios de establecimientos y personal del área de salud, con el propósito de fortalecer la capacitación ante este desafío sanitario.
Convencida de los principios de Una Sola Salud (One Health), Gaxiola Camacho afirmó que únicamente mediante el trabajo interdisciplinario será posible enfrentar amenazas sanitarias cada vez más complejas, incorporando incluso aspectos como la salud mental, indispensable para construir comunidades resilientes y sistemas de respuesta más sólidos.
Durante su intervención, la directora realizó una reflexión sobre los casos de miasis registrados en personas, señalando que la mayoría de ellos están relacionados con la falta de atención oportuna de heridas y con el abandono de poblaciones vulnerables.
Indicó que, si bien suele pensarse que las personas en situación de calle representan el principal grupo de riesgo, los datos epidemiológicos muestran que la mayor incidencia se concentra en adultos mayores con diabetes mellitus, lo que evidencia la necesidad de reforzar el cuidado familiar y comunitario hacia este sector de la población.
“Seguimos descuidando a nuestros adultos mayores”, expresó, al señalar que una infestación avanzada solo puede desarrollarse cuando una lesión permanece sin vigilancia durante varios días, permitiendo que las larvas completen parte de su ciclo biológico.
En contraste, sostuvo que el sector pecuario sinaloense ha desarrollado mecanismos sólidos de prevención y vigilancia desde el momento en que el gusano barrenador reapareció en México.
Explicó que todos los animales que ingresan o salen del estado deben pasar por Puntos de Inspección Federal, donde son revisados individualmente antes de autorizar su movilización. Gracias a estos controles fue posible detectar y rechazar oportunamente un embarque procedente de Jalisco que presentaba larvas de gusano barrenador, evitando su ingreso a territorio sinaloense.
Asimismo, aclaró que el caso que llegó a aparecer en los registros nacionales como correspondiente a Sinaloa obedeció únicamente a un error en las coordenadas geográficas utilizadas durante el reporte inicial, situación que fue corregida tras la intervención del sector veterinario estatal.
La directora subrayó que preservar el estatus sanitario de Sinaloa tiene una trascendencia que rebasa el ámbito veterinario, ya que la entidad ocupa una posición estratégica en la producción nacional de carne y mantiene una importante participación en los mercados agroalimentarios.
“Cuando protegemos la salud animal también protegemos la seguridad alimentaria, la economía y la estabilidad social”, señaló.
Otro de los temas abordados fue la estrategia internacional basada en la liberación de moscas estériles, considerada la herramienta biológica más efectiva para controlar la propagación del gusano barrenador.
Recordó que México anunció recientemente una nueva inversión para fortalecer la producción de estos insectos estériles; sin embargo, advirtió que la capacidad actual aún resulta insuficiente frente a las necesidades estimadas para contener la expansión del parásito.
La investigadora destacó además que una de las ventajas para la vigilancia es que las larvas del gusano barrenador son visibles a simple vista, lo que facilita su detección siempre que exista una inspección adecuada tanto en animales como en personas.
En este sentido, resaltó el trabajo permanente que realizan Senasica, el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal, las universidades, las autoridades estatales, el sector salud y diversas dependencias federales mediante reuniones periódicas que actualmente se celebran cada quince días para evaluar la evolución del problema y fortalecer las acciones preventivas.
Como parte de esa estrategia, informó que todos los estudiantes de último año de Medicina Veterinaria reciben capacitación obligatoria sobre enfermedades exóticas, con énfasis en el gusano barrenador, combinando formación virtual y actividades presenciales con especialistas del sistema nacional de sanidad animal.
Finalmente, hizo un llamado a dejar de lado las diferencias institucionales para privilegiar el trabajo conjunto.
“Todo problema, y más cuando hablamos de salud, solo puede combatirse si primero se diagnostica correctamente”, afirmó.
Con ese espíritu de colaboración, concluyó, la respuesta frente al gusano barrenador debe construirse desde la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, las instituciones educativas, los organismos especializados y la sociedad, convencida de que la mejor herramienta para enfrentar cualquier emergencia sanitaria sigue siendo el conocimiento compartido y el trabajo en equipo.

















